martes, 30 de octubre de 2007
LA RECOMENDACIÓN DEL DÍA
Pocas veces tengo ocasión de deleitarme de manera tan múltiple con un programa televisivo. Placeres culpables: La historia y sus rincones perversos, las películas de época, los vestuarios grandilocuentes de la BBC de Londres y el siglo XVI que me apasiona. Si a esto agregamos la presencia de hombres objetivamente hermosos, tengo la excusa perfecta para quedarme despierta hasta las 2 de la mañana los domingos. LOS TUDOR es una serie interesante que incorpora los hechos históricos con un hálito a chisme de farándula, convirtiendo a los personajes de la corte de Inglaterra en una suerte de inmorales encantadores apurados por extorsionar, conspirar, traicionar, cometer infidelidades y destruir imperios.
Ana Bolena es medio desabrida y de pocas luces como acriz (en mi opinión); talvez la escogieron por bonita y notablemente parecida a los retratos de la verdadera amante de Enrique VIII; pero en todo caso la reina Catalina de Aragón sí que convence como la austera esposa española que el rey despreciará sin remordimientos.
Jonathan Rhys - Meyers está inmejorable en su papel. Es soberbio, descarado, cínico y arrogante. Enrique VIII por donde lo miren, aunque en una versión juvenil del rey inglés obeso que estamos acostumbrados a ver en los retratos poco sentadores de quien tuvo la desfachatez no sólo de pedir el divorcio de su legítima mujer, 500 años antes de que se aprobara la ley en Chile; sino que se autonombró como cabeza de la iglesia, inventando un credo propio. A esto debemos agregar que el tipo es físicamente intachable: linda risa de niñito travieso , facciones más que simétricas y un magnífico par de ojos azules excesivamente expresivos.
No sé si las últimas razones constituyen un poderoso argumento para ver "The Tudor's", pero el caso es que si usted tiene cable y vive en Chile, deléitese a la 1 de la mañana en el canal People & Arts los días domingos, como yo lo vengo haciendo hace tres capítulos.
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